Líder europeo en conductos de chimenea y salidas de tejado metálicas

«Elegimos una estufa de leña de alta gama, con una gran superficie acristalada para disfrutar de las llamas. La instaló un profesional. ¡Pero estamos muy decepcionados! Después de cada encendido, toca ponerse a limpiar, porque el cristal se ennegrece rápidamente. Al final, uno se lo piensa dos veces antes de encender el fuego.. ¿Tienen alguna solución?»

Cada situación es diferente, por lo que resulta difícil hacer un diagnóstico a distancia. Hay 3 razones principales por las que el cristal de una estufa de leña o de pellets puede ennegrecerse. Una vez identificada la causa o las causas, el problema debería resolverse fácilmente.

 Causa 1:  la circulación de aire cerca de los cristales es insuficiente

Dos consejos:

– Deje un espacio entre la leña y el cristal.

– Compruebe que las entradas de aire de la estufa estén bien ajustadas.

Causa 2: hay demasiado humo en la estufa, el tiro es insuficiente

Muchos factores influyen en la calidad del tiro, que es fundamental: dimensiones del conducto, limpieza del conducto (¡hay que limpiarlo bien!), altura de la salida de tejado, conducto demasiado corto o con codos. Le recomendamos que consulte con su instalador.

Sin embargo, puedes probar esto:

– Encienda el fuego con fuerza para calentar rápidamente la chimenea. La falta de tiro puede deberse a la presencia de aire muy frío en el conducto. Puede encender el fuego con la puerta entreabierta, sin perderlo de vista. Cuando consiga una buena llama, deje abierto el regulador de entrada de aire de la estufa durante unos 15 minutos. A continuación, ciérrelo poco a poco.

– No deje el aparato en ralentí: el cristal se ensucia menos cuando la combustión es intensa.

– Quizá falte una entrada de aire fresco en la estufa. Si la leña arde mejor cuando hay una ventana entreabierta cerca de la estufa, es porque necesita, para funcionar con normalidad, una cantidad de oxígeno que no encuentra en la habitación donde está instalada (demasiado pequeña, demasiado aislada…). Simplemente tendrá que añadir una toma de aire exterior, perforada a través de la pared y conectada a la estufa mediante un kit de entrada de aire de combustión.

Causa 3: el combustible no es de buena calidad

¡El principal enemigo = la leña húmeda! No solo se ennegrecen los cristales, sino que la combustión es deficiente y tu aparato no rinde al máximo. ¿Sabías que la leña cortada hace más de 2 años puede no estar seca si se ha almacenado incorrectamente?

– Intenta encender el fuego con leña certificada: se elabora a partir de troncos y ramas, y luego se seca en cámaras de secado hasta alcanzar un nivel de humedad inferior al 20 %. Cuanto menos húmedo esté el leño, mayor será su poder calorífico.

– También puede probar los troncos densificados. Fabricados a partir de la compresión de serrín y otros subproductos de los aserraderos, ofrecen un rendimiento especialmente bueno, ya que su contenido de humedad oscila entre el 7 % y el 10 %. Están listos para usar, al igual que los pellets de leña, cuyo poder calorífico es equivalente.